"Solamente se puede amar aquello que se ha sufrido"

Agrada el modo en el que Javier Nart trata a sus gentes del Chad: la forma en la que habla con ellos; la atención con la que les escucha; y, sobre todo, el cariño con el que toma el cazo metálico para beber el agua fresca recién recogida de los subsuelos del desierto. Debe ser por ese cariño por lo que se ha ganado el respeto con el que le tratan. Conversador entre conversadores; sus conocimientos de la zona, su experiencia y su capacidad de oratoria son tales que hay momentos en los que es imposible seguirle.

Todos conocíamos al Javier Nart abogado, corresponsal de guerra y tertuliano. Pero lo que muy pocos sabíamos es que en 1977 un jovencísimo Javier llega al Chad para terminar alistado en el FROLINAT (Frente para la Liberación Nacional del Tchad). En agosto de 2009 ha regresado, una vez más, para hacer de mediador y posibilitar, así, las relaciones entre la Asociación Awornga de Gouro y la ONG vasca Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional. Objetivo: impulsar la educación de los más pequeños y estrechar lazos en la lucha contra la desertificación.

Javier Nart pisa por primera vez el norte del Chad en 1977, ¿qué le mueve hasta allí?
Entonces yo era responsable de Relaciones Internacionales del Partido Socialista Popular; y la lucha del Frente de Liberación Nacional del Chad (FROLINAT) la entendí como una faceta muy importante de un proceso de lucha por la libertad que únicamente era asumido por Occidente si la guerrilla luchaba contra las potencias coloniales (Portugal, Rodesia), pero no contra los gobiernos pseudo-independientes, esto es, el neocolonialismo.

En realidad fue un espejismo. El FROLINAT desarrollaba una lucha desde la realidad social chadiana. Es decir, una contestación tribal que no podía sobrepasar esos límites. Se ganó la guerra pero se perdió la paz.

¿Cómo te reciben y cómo te ven? Porque imagino que ver a un blanco por Moussoro, Gouro o Bardai en 1977...
Estoy muy satisfecho de haber pasado la frontera de la piel, de la raza. Y de que mis compatriotas chadianos me reciban como tal: como a un compañero. Y más satisfacción me da el hecho de que lo entiendan de igual manera aquellos a los que tuve por enemigos en las guerras. A día de hoy tengo amigos que fueron mis enemigos y sigo manteniendo a los que ya eran amigos desde antes.



¿Cuál era la situación de esa zona del país en aquellos años y por qué luchabais?
Era un país que no había cambiado en mil años. No había habido cambios ni en las costubres ni en la forma básica de vida, que era el nomadismo y la escasa agricultura. La lucha tenía como fin acabar con el poder opresivo del gobierno impuesto por Francia. Con el error fundamental de que no se realizó ni un sólo cambio en la estructura y el comportamiento de las áreas liberadas por la guerrilla. Ése fue el principal y decisivo factor de nuestro fracaso.


¿Ha cambiado en algo la situación sociopolítica en estos 30 años?
Aunque parezca que no, las cosas cambian en 30 años. Por un lado, Chad ha encontrado petróleo. Por otro, se mantienen todos los factores de desestructuración nacional. Me refiero a que sigue siendo una nación artificial, como todas las de África.

La sociedad chadiana se ha ido adaptando a la utilización de avances técnicos pero no por ello altera las pautas y los ritmos de su conducta ancestral. Tras la apariencia de modernidad existe una realidad tradicional. No ha habido revolución agraria, ni revolución industrial. En consecuencia, no ha habido transformación cultural.

¿Qué significa para Javier ser Cónsul de la República del Chad en España?
Hacer lo que pueda por un país del que me considero parte.

¿En qué medida está afectando el proceso de desertificación en el norte del Chad y, más en concreto, en Gouro?
Conocí por primera vez Gouro en 1977. Aquel Gouro era un oasis espléndido. Un bosque denso de palmeras donde existían pozas de agua, fuentes y huertos. Gouro era una localidad viva, no el Gouro al que viajamos el pasado mes de agosto en el que quedaban jirones de palmeras, restos miserables de huertos y escasa agua. Gouro está siendo estrangulado por los vientos de arena y la sequía. Gouro es un ejemplo pavoroso del cambio climático.


¿Cuáles van a ser las consecuencias?
Que nos vamos a encontrar ante "un Darfur" del océano Atlántico al mar Rojo. La desertificación no es un problema de sensibilidad ecológica. Es una amenaza directa a la vida de millones de personas que se ven y se verán obligadas a desplazarse hacia el sur, a invadir otros oasis, otros pozos, otros pastos. Y, en consecuencia, a luchar, matar y morir por ellos.

Se trata de un problema básico de seguridad para Europa, ya que somos su vecindad próxima, su salvación. Más allá de la filantropía es necesaria una respuesta inteligente: evitar que nos reviente África ante nuestros ojos, evitar que se produzcan desplazamientos masivos de población que terminarán presionando la frontera europea.

¿Qué podemos hacer o que responsabilidades se nos suponen a los países "desarrollados"? Y, por otro lado, ¿qué podemos hacer como individuos?, ¿cuál puede ser ese grano de arena que aportemos cada uno?
Como individuos podemos clamar para que nuestros gobiernos despierten de su modorra. No se trata de enviar ONG´s o tropas de interposición una vez se haya producido la tragedia. La cuestión es hacer frente al problema en toda su magnitud antes. Es preciso facilitar medios a la población local para que puedan encontrar respuesta a sus preguntas: educación, sanidad, agricultura o pastoreo.

Además de la desertificación, las gentes de Gouro se enfrentan a una vida llena de dificultades, ¿por dónde empezarías? Y, ¿qué solución plantearías en el largo plazo?
Es preciso impedir la muerte y propiciar la vida. Esto significa sanidad básica. Es decir; comadronas, enfermeros, sanitarios locales que deben y puedan quedarse en un lugar que es extremadamente inhóspito.

También hay que adaptar la educación a las condiciones del lugar. Carece de sentido que los niños aprendan raíces cuadradas o exquisiteces abstractas de física y química cuando de lo que precisan son de conocimientos sobre instalaciones de pozos negros, contaminación del agua, utilización de riego. Es decir, tecnología que corresponda a su vida: sanidad, agricultura y pastoreo.

En cuanto al desarrollo, necesitan medios locales para hacer frente a la desertificacíón, al viento de arena. Se llevan a cabo muchos proyectos con tecnología punta en cuyas inauguraciones se hacen preciosas fotografías pero que finalmente se abandonan por imposibilidad económica. Hace falta apoyo exterior en proyectos definidos y dirigidos por la población local, aunque el control de los gastos lo lleve el contribuyente europeo. La ayuda exterior solo es operativa cuando existe una responsabilidad en cuanto a los beneficios.


¿Por qué es tan relevante que un niño de Gouro vaya a la escuela?
Porque la escuela es la capacitación para la vida. Pero insistiría en que se trata de una capacitación que atienda a sus necesidades. Es un inmenso error ofrecer la misma enseñanza en lugares donde lo que se precisa son conocimientos adaptados a las necesidades directas y básicas. Eso no significa condenarlos a su presente sino facilitarles un presente mejor. Posteriormente, y en un segundo periodo escolar, se les puede facilitar otra formación a aquellos que deseen una enseñanza superior.

¿Cómo es posible que tratándose de una socidad musulmana luchen para que la escuela salga a flote y sus hijos no se vean obligados a acudir a las madrazas o escuelas coránicas?
Porque por encima de la incomprensión occidental y del reduccionismo que supone nuestra propia ignorancia de esas gentes y de sus vidas, se encuentra la "realidad real". Los padres son conscientes de que el conocimiento significa progreso y que es la escuela moderna la que da esos medios. Aunque llevan a cabo una práctica religiosa islámica se trata de un islamismo extremadamente abierto en el que el fundamentalismo no ha tenido ningún éxito.

Lo primero que les preocupa a los hombres de Gouro son sus mujeres, que éstas no fallezcan a la hora de dar a luz.
Porque esos hombres para los que la mujer tiene un papel secundario son conscientes de que su comunidad se fundamenta en la vida de sus mujeres, que son las que dan vida a través de los hijos. La muerte de sus mujeres en el parto es la muerte de su propia sociedad. Por eso nos pedían que formaramos comadronas.

Para ello, no necesitan ningún Ministerio de Igualdad sino simplemente constatar que cuantas más mujeres mueran en el parto menos posibilidades tendrá Gouro de sobrevivir. Es zoología no cultura.

El hombre y la mujer viven en espacios separados...
La relación entre hombres y mujeres sorprende a un occidental. Son dos mundos distintos donde la intercomunicación es escasa. Por un lado, existe un espacio de hombres que es el de los adultos y el de los niños tras la circuncisión. Por otro lado, está el espacio de las mujeres que son ellas, las niñas y los niños antes de ser circuncidados.

La mujer es respetada y se hace respetar porque es extraordinariamente brava, en muchas ocasiones más que los hombres. Al ser musulmanes la mujer es considerada inferior pero no existe el sometimiento. En el Sahara el valor del individuo frente a la naturaleza acrecienta la independencia de la mujer.

¿Cómo es la relación del hombre y la mujer dentro del matrimonio?
Hay afecto y respeto entre ambos. Existe cierta autoridad por parte del marido y también una mayor indepencia de la mujer en comparación con otros ámbitos de la sociedad islámica.

Y, ¿cómo es la relación entre padres e hijos?
El padre tiene una relación más directa con el hijo desde su mayoría de edad o circuncisión. Hasta entonces su vida se da en el ámbito materno. La hija pertenece al ámbito de la mujer. Ellas se encuentran bajo la autoridad-protección del varón, ya sea por padre, esposo, hermano mayor o tío paterno.
Hiciste de mediador entre las gentes de Chad y de Gouro y la ONG Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional. ¿Qué balance harías de los resultados obtenidos en la expedición que tuvo lugar el pasado agosto?
Creo que el balance fue espléndido. Los miembros de Solidaridad Internacional vieron y tocaron directamente lo que en cien explicaciones hubiera sido inútil. La ciencia, el conocimiento, es importante pero no hay ciencia sin experiencia.

Tú, que habías estado en ese terreno en situaciones muy delicadas, ibas "al mando" de otras 8 personas que jamás habían estado allí y que ni siquiera imaginaban lo que era aquello, ¿qué es lo que más temías antes de partir?
Escaso "mando" tenía... Lo que sí tenía era lógica preocupación por los efectos que la extrema dureza del viaje tendría en la salud y en la convivencia de la expedición.

Dejamos compañeros enfermos por el camino, que recuperamos después, y mantuvimos una relación entre nosotros que inmediatamente pasaron de formales a espléndidas. Cuando después de un viaje tan duro se sigue hablando bien de los compañeros, significa que todo fue bien. En este caso, mejor que bien.

¿Qué se siente al reencontrarse con viejos amigos del 77?
Una contradictoria sensación de alegría por verlos y de desesperanza por encontrarlos en el estado en el que están. Recordar tantos amigos muertos...Tanto sufrimiento para nada o casi nada... La mejor definición de la situación fue un encargo que hace años me hizo un comandante guerrillero, cuando me pidió que le enviara un libro desde España. Se titulaba Las esperanzas perdidas. Al mes de recibirlo lo mataron en combate.


En una entrevista afirmaste que para ti el lugar más especial del mundo era el Tibesti, al norte del Chad... ¿Qué es lo que ha hecho de esa zona un lugar tan especial?
Fue el primer lugar que pisé en territorio chadiano acompañado por la guerrilla. Todo ello, mientras por tierra nos seguía el ejército chadiano y por aire la aviación francesa. Un líder de Al Fatah me dijo en una ocasión que "solamente se puede amar aquello que se ha sufrido". Pues eso.

No dormirás en el suelo cuando viajas al norte del Chad...
No hay otro lugar. Retiras las piedras, aplanas el terreno y si hay arena ya es un lujo. Al levantarte examinas con atención todo a tu alrededor y revisas tus zapatos. No sea que alguna serpiente haya compartido tu calor o algún escorpión haya entrado en esa "cavidad protectora" que es tu calzado. Pero francamente...Es más el ruido que las nueces. En 35 años las picaduras siempre las han recibido otros.
Artículo publicado por Michael Bernard Kwesi Darkoh para la Unidad de Investigación Climática de la Escuela de Ciencias Ambientales, dependiente de la Facultad de Ciencias de la University of East Anglia de Reino Unido. Michael Bernard Kwesi Darkoh es una autoridad líder en cuestiones de la desertificación. Es profesor de Geografía de la Universidad Kenyatta.

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En la última década más o menos, 25 países de África se han enfrentado a la escasez de alimentos drástica como consecuencia de la prolongada sequía.

La reducción de la capacidad para la producción de alimentos ha traído una población de más de 200 millones de personas al borde de la calamidad. Algunos han muerto de hambre y, entre los supervivientes, especialmente los niños y los jóvenes, muchos de ellos padecen problemas de salud para el resto de sus vidas.

La comunidad internacional se unió en la ayuda de emergencia, tanto desde el punto de vista de suministro de alimentos como de asistencia técnica en la rehabilitación de víctimas de la sequía. Sin embargo, se espera que continúe el riesgo de sequias en África. Éste no puede desaparecer por un caso de ayuda de emergencia masiva. Se debe desarrollar una estrategia a largo plazo para velar por el desarrollo sostenible de estas regiones pobres.

Las sequías y las hambrunas que han asolado África en el pasado, así como los desastres naturales, no se dan simplemente por la falta de lluvias. Son resultado del largo deterioro en la capacidad de África para alimentarse a sí misma y provocado, en gran medida, por los errores y la mala gestión, tanto dentro como fuera del continente.
Como Lloyd Timberlake dice en su libro África en crisis, "África ha tomado demasiado de su tierra y ha dejado al descubierto sus cuentas ambientales. El resultado ha sido la quiebra del medioambiente".


Lo que Timberlake denomina "quiebra del medio ambiente" se ha producido como resultado de un proceso de degradación de la tierra mediante el cual el potencial biológico del contienente y su capacidad para apoyar a las poblaciones se ve gravemente disminuida. La desertificación es el termino que recientemente se ha dado a este proceso.

Sus causas principales son la sequía, la desecación o aridez y las actividades humanas. La sequía es la falta de lluvia prolongada. Su duración suele ser corta, de uno a dos años. En términos ecológicos, se trata de un periodo seco de un ecosistema que, a menudo, se recupera rápidamente una vez que la lluvia regresa. La desecación, sin embargo, es un proceso de desertificación resultante de un período de seca que dura décadas. Las actividades humanas son el cultivo excesivo, sobrepastoreo, la deforestación, las prácticas deficientes de riego y cualquier otro uso inapropiado de la tierra y la gestión humana de los ecosistemas.































"Vivir en el desierto es infinitamente más duro de lo que había imaginado"

No pudo llegar a Gouro por un problema estomacal. Sin embargo, si hay algún miembro
de la expedición que vivió en sus propias carnes la dureza del desierto, ése fue el Concejal del Ayuntamiento de Erandio, David Herrero.

Él mismo sufrió el aislamiento de una población que, en caso de enfermar o tener algún inconveniente a la hora de dar a luz, puede tardar, con suerte, más de un día en llegar a Faya, capital de la parte norte del Chad. Todo esto suponiendo que cuenten con un vehículo.

Por ello, David Herrero sabe que se quiere involucrar a fondo para ayudar a una población que no tiene a quién pedirle ayuda. Y a la que, además, el proceso de desertificación, generado tanto por el cambio climático como por la acción del hombre, le está obligando a emigrar como único modo de asegurar su supervivencia.



Cómo te adhieres a este proyecto y, sobre todo, en qué piensas para decidir viajar al norte del Chad.
Conocí a la ONG Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional a través de Carmen Díaz, compañera en el Ayuntamiento de Erandio. Desde el comienzo, las relaciones con el equipo que conduce la ONG han sido muy gratificantes. Además, personalmente estoy muy interesado en el mundo de la cooperación. Cuando conocimos la existencia de este proyecto decidimos poner en contacto al concejal de cooperación de este municipio con el equipo de Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional. Finalmente, el Ayuntamiento de Erandio contribuyó a la financiación y yo fui invitado por la ONG a viajar con ellos para conocer la problemática in situ.

No fue difícil tomar la decisión de viajar hasta allí. Como he citado anteriormente me interesa mucho el mundo de la cooperación y desde el principio lo entendí como una oportunidad única para conocer la realidad política, social y étnica de aquel país y, sobre todo, comprobar las condiciones de vida de sus gentes.

¿Cómo imaginabas que iba a ser aquello antes de la partida?
Cualquiera de nosotros, a través de los medios de comunicación a los que tenemos acceso, nos podemos hacer una idea, al menos superficial, de las condiciones de vida de países como el Chad. Lo cierto es que una vez que uno pone los pies en aquella tierra se da cuenta de que vivir allí es infinitamente más duro de lo que previamente había imaginado.

¿Con qué te encuentras?
Con la Pobreza en el significado más amplio de la palabra. Y con gente que no tiene ningún tipo de oportunidad por el mero hecho de haber nacido allí. Gente que, a su vez, sale adelante y lucha por sobrevivir.


Como concejal de Erandio en un partido de la oposición, ¿cómo planteas el proyecto y qué reacciones genera?
Este tipo de proyectos generan unión en todos los grupos políticos. Son proyectos de municipio y prueba de ello es que se ha llevado a cabo con la participación de todos los partidos, aunque en otros ámbitos estemos enfrentados.

¿Crees que están satisfechos con los resultados obtenidos?
Estoy seguro de ello. Creo que todos debemos estarlo. La Junta de Gobierno, los grupos en la oposición y todos los erandiotarras que, al fin y al cabo, son los que en realidad han financiado el proyecto. La idea de que un municipio obrero como Erandio destine parte de sus recursos a financiar proyectos para mejorar, en la medida de sus modestas posibilidades, las condiciones de vida de un pueblo como Gouro tiene mucho de pedagógico. Nosotros, la gente humilde del primer mundo podemos ayudar a salir adelante a la gente humilde del tercer mundo. ¿Quién mejor que nosotros?


¿Están concienciados los Ayuntamientos de la parte que les toca en lo que a la cooperación internacional se refiere?
Es difícil generalizar. La cooperación internacional descentralizada ha cobrado mucha importancia en los últimos años y eso hay que reseñarlo. Hay muchos ayuntamientos que destinan el 0,7% de sus presupuestos a este tema y algunos más. Pero es cierto que muchos otros no llegan. El grado de concienciación es muy heterogéneo.


Sé que estás muy ilusionado por trabajar en este proyecto y que Gouro no se quede en el olvido. ¿Cuál es tu labor a partir de ahora?
Mi labor es estar a disposición de Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional y del Ayuntamiento para loq ue pueda ser útil. Me encantará poder estar pendiente del proyecto y verlo evolucionar para que, finalmente, con los resultados obtenidos podamos ayudar a la gente de Gouro. Haré todo lo que esté en mi mano para que Gouro no quede en el olvido.


Debido al problema de estómago que viviste, pasaste varios días en Faya, la capital de la región Borkou-Ennedi-Tibesti (BET), al norte del Chad. ¿Cómo es la capital de la región?
Es cierto, tuve que pasar varios días en Faya recuperándome del estómago. Sinceramente, lo que me viene a la cabeza cuando pienso en aquellos días es el calor. Un calor asfixiante del que uno trataba, sin éxito, de refugiarse. Me parecía increible la fortaleza y el ritmo de vida que llevaban las gentes del lugar con temperaturas que rondaban los cincuenta grados y que suponían que cada paso que yo daba supusiera un esfuerzo inaudito.

Faya se encuentra ubicada en un oasis en mitad del desierto y es, además de la capital, la ciudad más grande de la región Borkou-Ennedi-Tibesti. Sin embargo, los servicios con los que cuenta son escasos. Por ejemplo, existe una consulta médica pero la carencia de recursos es tal que no creo que allí se pueda hacer mucho más que ofrecer ciertos consejos elementales. Por suerte, en la ciudad existe un cuartel militar francés, donde me consta que también se atienden las necesidades médicas de los habitantes de Faya. Por lo demás, la ciudad está muy viva, en comparación con el resto de poblaciones que nos encontramos en el trayecto, y existe bastante comercio, sobre todo de dátiles.

En una frase, ¿qué es para David Herrero el desierto del Sáhara?
Un territorio tan atrayente como peligroso, cuyos habitantes son héroes con una fortaleza y una dignidad asombrosas.


¿Cuáles crees que son las prioridades de la población?, ¿con qué se debería empezar?
Creo que las prioridades tienen que ver con cubrir las necesidades básicas. En Gouro, por ejemplo, cada vez es más complicado acceder al agua de los pozos que es, al fin y al cabo, la que garantiza la supervivencia de su agricultura. Esta situación podría paliarse, por un lado, con conocimientos y, por otro, poniendo a su disposición los medios técnicos adecuados. Diría que es la pescadilla que se muerde la cola, ya que si en la escuela no hay suficientes profesores es, entre otras cosas, por la inexistencia de infraestructuras que conecten el pueblo con núcleos más grandes de población. Y así va sucediendo con todo. Se trata de dar pequeños pasos que vayan posibilitando un desarrollo paulatino.

Una vivencia o imagen que no podrás olvidar...
La imagen de un hombre y su hija pequeña trabajando en el pastoreo de camellos, en mitad del desierto, a 50 grados de temperatura y cientos de kilómetros de la civilización.

"El desierto está vivo y sus gentes no se rinden"

Nerea Teruelo Calvo es Concejala de Salud, Cooperación e Inmigración en el Ayuntamiento de Basauri y, el pasado julio, no dudó un instante en viajar al norte del Chad para comprobar in situ cómo afrontan el día a día los hombres y mujeres que viven en el desierto.

El 25 de julio partió desde Bilbao a N´Djamena en una expedición organizada por Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional con el apoyo del Ayuntamiento de Basauri, entre otras instituciones. Desde que salió de la capital del Chad hasta que llegó a Gouro, población al norte del Chad perteneciente a la región de Borkou Ennedi Tibesti (BET), durmió, al igual que a la vuelta del trayecto, en pleno desierto del Sáhara sin más habitación que un cielo lleno de estrellas y una luna que fue de creciente a llena.

En el trayecto fue testigo de la dureza de la vida del desierto: calor, sed, todoterrenos encallados en la arena… Y en Gouro, objetivo de la expedición, comprobó los problemas de aislamiento, desertificación, salud, educación y agricultura que sufre la población y a los que, si no se les pone freno, podrían significar la desaparición de la población al verse obligada ésta a emigrar para intentar mejorar sus condiciones de vida.


¿Qué hace una concejala de Basauri en Gouro?
A pesar de toda la preparación del viaje y de lo que yo había podido leer sobre Chad, hasta que no llegue a Gouro no supe que iba a hacer allí. Tras superar mi miedo a volar y, sobre todo, a saber hasta dónde podía llegar en una situación para mí desconocida, me di cuenta de que había que estar allí para dar respuesta a esa pregunta. Conocer de primera mano una deuda histórica que los países desarrollados tenemos con África.


Como cargo público, ¿con qué te has encontrado? ¿Y personalmente?
Como cargo público me he encontrado con una realidad a la que es complicado dar solución. Con una sociedad organizada a su manera y sin instituciones que les apoyen o den cobertura a sus necesidades. En este caso hablamos de Gouro, pero podríamos hablar de toda África.

Los concejales estamos acostumbrados a que nuestros ciudadanos que, son los que nos han puesto en el cargo, nos exijan, critiquen y se enfaden, a veces con razón y otras no. Lo que pude sentir en aquel rincón olvidado de África es que sus habitantes no tenían a quién quejarse, no tenían más que sus propias fuerzas para sobrevivir.

En el ámbito personal es complicado explicar todos los sentimientos y pensamientos que tuve durante el tiempo que estuve en Chad. Lo que recuerdo, y que además es lo que me sigue emocionando, es la mirada de los niños y niñas y la dignidad de los hombres y mujeres que, sin nada, nada te pedían y todo te lo daban. Es una experiencia que no voy a poder olvidar.


¿Qué objetivos desearías que se cumplieran con este proyecto?
El fundamental es que todos los que iniciamos este proyecto no nos olvidemos de él. Si esto se cumple, el resto de los objetivos vendrán solos: la matrona, los maestros, la mejora de la producción agrícola. La responsabilidad de que el proyecto se sostenga es de todos y cada uno de los que estuvimos allí. Todo se hará realidad si no dejamos que se quede en un recuerdo.



¿Qué papel desempeñan los Ayuntamientos en lo que a la cooperación internacional se refiere?
En estos momentos, y después de casi dos años y medio en el cargo, creo que los Ayuntamientos no desempeñamos un papel digno. La gran mayoría de las administraciones locales otorgan subvenciones porque queda muy bien ante la opinión pública. Su compromiso se limita a dar dinero. Además, la mayoría de los consistorios no tienen concejalía de cooperación al desarrollo y las subvenciones las otorgan desde cultura o juventud.

No nos damos cuenta de que si no hay un compromiso con estos países el problema será otro. Si allí no se puede vivir tendrán que venir aquí y tendremos que dar respuesta a un problema mayor.


Como concejala de cooperación, ¿qué le pides a una ONG?, ¿Qué carencias aprecias en el trabajo de las ONG´s con las instituciones locales?
Como concejala novata, y que además desconocía totalmente el mundo de la cooperación, les pediría más cercanía con los Ayuntamientos. Cada año, cuando aprobamos las subvenciones,llegan al despacho montones de proyectos a los que tienes que dar salida. El dinero es escaso y las decisiones se complican: que si África, que si Asia, que si Latinoamérica…

A los políticos nos faltan, en general, más conocimientos sobre cooperación y nos sobra mucho sentimentalismo. Por otro lado, las ONG´s tienen abiertos muchos frentes y quieren llegar a muchos sitios. Nos bombardean a proyectos y los Ayuntamientos no podemos resolver solos el problema. Deberíamos centrarnos en un par de proyectos a largo plazo y asentar cierto bienestar en ese lugar. Es decir, que seamos conscientes de que nuestro esfuerzo es una realidad y no un parcheo.


¿Cómo consigues en tu día a día darle la relevancia que se merece al área de cooperación?
Complicada tarea, te lo aseguro… Y, sobre todo, con la que está cayendo con la crisis… Intentar explicar a unos ciudadanos, de los cuales muchos no llegan a fin de mes, que dedicas cierta cantidad a gente de fuera… Por eso tratamos de relacionar los temas de cooperación con los de inmigración. Tratamos de hacer entender que esas personas vienen de fuera porque no tienen otra opción e intentamos que desaparezcan prejuicios que se tienen sobre ellos. Tratamos de hacerles entender que son nuevos vecinos y vecinas.


¿Qué ha sido lo más duro que has visto o has vivido en el Chad?
No te voy a decir que mi vida haya sido a puro lujo, porque no ha sido así… Vengo de familia obrera y siempre ha habido momentos más o menos duros. Pero nada que ver con lo que he visto en Chad… Ni siquiera hay pobreza, porque para que haya pobreza tiene que haber riqueza y allí eso no existe. Nunca he visto a nadie vivir con nada y estar siempre sonriente. Esto es lo más duro. No consigues comprender esa felicidad.


¿Cuál es el factor que más dificulta el futuro de los pueblos del desierto?
Que a nadie le interesa. Todos conocemos el conflicto de los territorios ocupados del Sáhara. Los recursos se destinan a aquello que se ve más, que se oye más. Pero el desierto es mucho más… A veces se piensa que como el desierto está muerto para qué preocuparse. Pero doy fe de que el desierto está muy vivo, que se queja, sufre y sus gentes no se rinden y tratan de sobrevivir. Sólo quieren que se les escuche.


Como concejala y como mujer, ¿cuál ha sido tu percepción sobre el papel de la mujer en el norte del Chad?
Sería incapaz de vivir allí. Soy demasiado independiente como para asumir ciertas costumbres. Cuando llegas te parece que el papel de la mujer es de sometimiento total al hombre. Sin embargo, cuando conversas con éstos te das cuenta de que no es así. Su papel no es público. Es decir, no participan de las decisiones sociales. El hombre y la mujer comparten un espacio físico pero sus vidas no se cruzan más allá de la pura reproducción. Es complicado entenderlo y, por tanto, explicarlo.

MAPA DEL RECORRIDO

IDA:
Desde la capital del país, N´Djamena, en dirección nordeste, pasando por Massakory, Moussoro, Salal y Koro Toro, hasta llegar, atravesando el mar de dunas del desierto (erg) del Djourab, al oasis de Faya, ciudad de aproximadamente 14.000 habitantes, y capital de la región del BET-Bourkou-Ennedi-Tibesti (en amarillo). A unos 300 km. al norte de Faya está GOURO (señalado con una flecha).
VUELTA:
Desde Gouro recorrimos cerca de 200 km hasta llegar a Ounianga Kebir y a Ounianga Seguer, a 1.300 kilómetros de N’Djamena. Allí hay diferentes lagos: unos, azules, otros verdes o rojos; de agua dulce y de agua salada; rodeados de arena o de rocas; y todos ellos alimentados por fuentes subterráneas, y con uno de los índices de evaporación más elevados del mundo. Desde allí, de nuevo a Faya y regreso a la capital por el mismo camino.

Última reunión en N´Djamena

El día 2 de agosto, y tras haber realizado todo el trabajo en Gouro, partimos de vuelta hacia la capital, N´Djamena. Aunque antes de hacerlo visitamos los lagos de Ounianga Kébir y Ounianga Seguer. Es muy emocionante encontrarse con tal cantidad de agua en medio del desierto. Aunque el proceso de desertificación también está afectando a estos lagos que dicen acabarán desapareciendo con el avance de la arena.

El viaje de vuelta es más duro, si cabe, que el de ida. Pero el día 7 llegamos a N´Djamena y el 8 al mediodía, unas horas antes de tomar el avión de vuelta a España, nos invitan a comer en casa de un general amigo de Javier Nart. Comida a la que también acuden los amigos de Javier Maina Touka y el General Kelei Abdallah, a los que agradecemos que este viaje haya sido posible.

Según llegamos el anfitrión, un exjefe de las tropas de la FROLINAT (Frente de Liberación Nacional del Chad) y Exministro de Defensa, Adoum Togoï nos quiere dirigir unas palabras:

Deseo que hayáis tenido buena estancia en Chad. Aquí conocemos a España hace treinta años gracias a Javier. Nart está muy cerca del pueblo chadiano y es muy querido aquí no sólo por su estatuto diplomático sino por el plano personal. En nombre del pueblo chadiano, le doy mi agradecimiento personal ya que por amor al pueblo chadiano hiciste lo que muchos de aquí nunca hubieran hecho.

Hemos seguido vuestro trayecto todo el tiempo y como alumnos de Javier habéis sido extraordinarios y habéis superado la prueba con nota alta. Lamento los problemas que habéis sufrido por el camino y os lo agradezco
.

Ni la geografía ni la historia ha unido nunca a chadianos y españoles. Pero de la necesidad surgen las relaciones. De ahí surgen todas las relaciones políticas y económicas pero, sobre todo, las fraternales.

El pueblo chadiano es un pueblo con coraje pero al que le falta apoyo. Contamos con vosotros y esperamos que sigáis con el coraje que habéis demostrado durante estos diez días.

Tras su intervención toma la palabra la Directora de Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional Ana María Arriola:

Hemos venido a este país animados por Javier. Él ya nos avisó de que el viaje iba a ser duro. Nos costó organizarlo todo pero llegamos con mucha ilusión y, de hecho, ha superado todas nuestras expectativas, no sólo por la dureza sino porque nos ha impresionado el paisaje y el país pero, fundamentalmente, la gente.

La calidad humana que hemos encontrado en Gouronos ha impactado a todos y volvemos a España convencidos de que esto va a ser un antes y un después para todos. Todos los que estamos aquí vamos a trabajar para que en España conozcan lo que hemos vivido, que es el modo en el que vive la gente aquí: la dureza climática, el aislamiento y la dignidad con la que la gente lleva todo esto.

Somos nosotros los que os damos las gracias por haber podido realizar este viaje y poder ver en persona todo lo que Javier nos había explicado. En GouUnro ya hemos empezado a trabajar y tenemos todas las líneas estratégicas de acción. Vamos a luchar para que España y Chad se miren de frente. En nombre de todos los que estamos aquí y de los que por problemas de salud no han podido estar presentes, vamos a poner todo de nuestra parte para que esto sea así. El recibimiento que tuvimos en Gouro fue muy emocionante y lo vamos a llevar siempre en nuestros corazones.

En Gouro nos hablaron de sus problemas prioritarios: educación, salud, agricultura y aislamiento. Nosotros les dijimos que había que ir paso a paso y establecer concretamente cuáles de ellos podían ser abordados de forma inmediata. La educación y salud son los que, en principio, van a primar. Aunque, más a largo plazo, nos parece imprescindible el tema de la desertificación con el fin de que Gouro pueda tener un futuro real.

Lo que sí vamos a necesitar es que nos manden más datos por correo electrónico para que todas estas peticiones allí las podamos transformar en verdaderos proyectos capaces de lograr la financiación necesaria, ya sea en las administraciones públicas o en entidades privadas. Una vez Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional tenga preparado el proyecto se lo mnadará a la Asociación Awornga de Gouro para que sean ellos los que den el visto bueno previamente a entregárselo a las administraciones o empresas privadas.

Javier Nart enfatiza la idea de que las decisiones son de la Asociación Awornga:

Solidaridad Internacional tiene una gran experiencia y trabaja con mucha lógica pero la información y la dirección es vuestra. Por eso será siempre Awornga la que tenga la última palabra.

El General Kelei Abdallah interviene por vez primera:

Fuisteis sobre el terreno. Yo hubiera deseado estar allí pero aún asñi habeis descubierto todo y esa es una buena vía. Sin un proyecto no se puede hacer nada. Lo ideal es eso, establecer un proyecto en el corto plazo y otro en el largo plazo. Aunque aquí somos una pequeña burguesía, todos estamos trabajando para cambiar la situación de la región. Cada uno hace su contribución y yo cada vez tengo más fuerza para continuar. Gracias a todos.

El Diputado de la región Borkou- Ennedi- Tibesti y nuestro anfitrión en Gouro, Ahmet Saleh, nos quiere dar las gracias:

Os quiero dar las gracias. Hemos vivido condiciones muy difíciles. Nosotros no lo queríamos pero las condiciones son las condiciones. Habéis sido ejemplares y os lo quiero agradecer. Habéis sido también ejemplares con la población y deseo que esta colaboración tenga mucho éxito. Ahora ya sabéis lo que somos, nuestra situación y nuestras esperanzas. Muchas gracias y buen viaje.

Por último, y dándole un cierre circular al viaje, interviene Maina Touka, gran amigo de Javier y también excombatiente:

La zona de Gouro, junto con la de Tibesti y Bardai, fue la que más sufrió a raíz de la revolución. Todo fue destruido: la agricultura fue a peor, muchos se marcharon. Todo está vacío. No comen más que dátiles y lo que dejan algunos camiones de contrabando. El problema del aislamiento, la arena, que está comiendo los oasis, y la desertificación.

Entre las personas que os acompañaban en la expedición se encontraba un cocinero llamado Seraphin. Me ha dicho que lleva 20 años trabajando para los blancos, que ha trabajado en la Embajada y en cantidad de lugares y que vosotros no sois blancos. Cuando pasaba algo ayudabais y nunca cansados o con una mala cara. Dice que vosotros no sois blancos.

Reunión de concreción de ideas

El día 1 de agosto por la tarde tiene lugar una reunión en la que Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad internacional ha pedido que se especifiquen un poco más las necesidades de la población.

Ahmet Saleh, Diputado de la región Borkou- Ennedi- Tibesti y el Director de Educación, Ousman Wourdou son los portavoces de todo el grupo y nos entregan unas hojas cuadriculadas escritas a bolígrafo en las que han establecido cuáles son sus prioridades.

En el tema de la salud, lo que más les preocupa son los problemas dentarios, oculares, problemas a la hora de dar a luz, las enfermedades infantiles, las enfermedades diarreicas. Para ello, dividen el tema de salud en dos bloques: a uno le llaman soluciones estratégicas y a otro, soluciones a corto plazo.

Dentro de las soluciones estratégicas establecen la necesidad de formar a matronas. Esa formación puede tener lugar, según ellos, en N´Djamena, Biltine o Abeché. Otra solución estratégica que tienen en cuenta es la formación de dos personas que adquieran conocimientos de laboratorio. Y, por último, la investigación de materiales de análisis.

Entre las soluciones a corto plazo establecen la necesidad de una ambulancia para llevar a los enfermos a Faya y una caravana médica que pase por allí cada seis meses y disponga de dentista, oftalmólogo y médico general. Con la posibilidad de que puedan realizar análisis de azúcar, orina, etc.

En lo que a la educación se refiere piden un laboratorio y materiales de laboratorio, construcción de salas de clase, perfeccionamiento de puertas y ventanas, máquina de escribir u ordenador, fotocopiadora, una mesa y un banco y materiales didácticos. Piden también un internado para 300 niños que cuente con 12 maestros, 6 cocineros y 3 guardianes. Calculan que el coste de niño por día sería de 1.000 francos cefas y el salario sería de 50.000 francos cefas al mes, en el caso de los profesores, y de 25.000 francos cefas al mes en el caso de los cocineros y los guardianes. Comer en la escuela es la única posibilidad para la escolarización, puesto que, de lo contrario, los chicos y las chicas tienen que buscarse "la vida" para comer y las familias no envían a sus hijos a clase.
(CFA=Communauté Financière Africaine Francs BEAC
1 EUR = 655.957 XAF
1 XAF = 0.00152449 EUR).

De todas estas ideas, se llega a la conclusión de que lo más inmediato es el tema de formación de matronas, un enfermero y profesores. Javier Nart nos recomienda que no traigamos gente de fuera, sino que lo ideal sería pagarle la formación a gente del pueblo que se comprometa tanto con Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional como con su propia comunidad a que irá 2 ó 3 años a estudiar a N´Djamena y volverá para quedarse y servir a su comunidad. Él cree que es la mejor forma de compromiso y de que Gouro tenga realmente matronas, enfermeros y profesores que se queden aquí en el largo plazo: los funcionarios que llegan de la capital hasta Gouro a trabajar como docentes o en el ámbito de la salud se acaban marchando pronto porque el sueldo es bajo y supone muchas incomodidades).


Tras la reunión Ana Mª Arriola y Benjamín Respaldiza, directora la primera, y miembro del Comité Diretivo de Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional el segundo, hacen entrega de unos regalos. Camisetas para los jóvenes, navajas para los notables, pañuelos y abanicos para las mujeres, y lapiceros y material escolar para los niños. Esto último como donación de Caja Cantabria de Castro Urdiales.