De vuelta a la capital: D´Njamena.

5. De vuelta a la capital: D´Njamena.
por Joaquín Barrado Jiménez
El día 31 de diciembre de 2011 salíamos de Gouro camino de la capital. El viaje de vuelta duraba unos 7 días, ya que la vuelta se hace pasando por las ciudades del este del país. El paisaje es impresionante en esta zona, pasaremos por los lagos de Ounianga, después llegaremos a Fada, ciudad donde vive el Preceptor (tipo delegado del gobierno es España), luego fuimos a ver la zona de Ennedi, donde hay pinturas rupestres en muy buen estado y pasamos por las principales ciudades del país.

La mayor parte del camino de los cinco primeros días de viaje de vuelta se hicieron por dunas, por las cuales ibas como navegando… cuando llegaba la hora de la comida tocaba ir a buscar leña para encender el fuego y poder hacer la comida, cosa que casi siempre era aluna parte de la cabra. Lo mejor de todo era que a cada vez que había fuego hacían “te chino”, cosa que si te gusta… es muy agradable tomar algo tan bueno…
Los paisajes de dunas son impresionantes… cuando llega el atardecer y los diferentes tonos de dorado dejan ver unas imágenes que invitan a la relajación… cuando íbamos por el camino se solían ver las gacelas saltar por el camino. En esta zona, como he comentado antes, había avestruces y en algunas zonas del desierto se encuentran restos de cascaras de huevos que no han desaparecido. En el desierto debido a la falta de humedad y a la vida microbiana la degradación de la materia orgánica tarda muchos años en degradarse.

En la zona del Ennedi es un tipo de desierto rocoso, donde la erosión eólica ha ido modelando los macizos rocosos dejando formas muy originales. Durante todo el camino era normal ver muchos camellos solos. Los dueños los dejan que vayan errantes durante un tiempo, el camello se busca el alimento y cuando el dueño lo necesita va a buscarlo. Todos los camellos llevan señas de identidad, le hacen marcas en el cuerpo para que cada uno conozca sus camellos.

En la zona donde estaban lasvpinturas rupestres era una zona de cuevas. Las pinturas están a la altura de lavmano, más concretamente las cuevas donde estaban las pinturas rupestres eran lugares que utilizaban de corral para los animales por la noche. Es como unvempresario famoso que tenía un “Miro” en el baño de su casa, las cabras son unas privilegiadas… quién fuera cabra!

El resto del viaje a la capital transcurrió con tranquilidad, comenzaban a aparecer caminos
transitables y los últimos días de viaje íbamos por carretera.
La mayoría de las pinturas son en colores rojos y blancos, representando mujeres, situaciones de caza, utilizando los camellos como animales que podían montarse para atacar a otros animales. Las vacas también estaban representadas, con zonas de color blanco representando la leche de las vacas…

Otra de las zonas naturales que visitamos es un cañón donde hay unos lagos permanentes de agua que sirven de abrevadero a los animales trashumantes, especialmente a los camellos, que pueden llegas a juntarse cientos de ellos. En la zona profunda del cañon, zona inaccesible si no atraviesas andando el agua sucia, están los últimos cocodrilos que sobreviven en el Ennedi. Lugar al que no llegué, el agua era cualquier cosa menos algo “limpio”. En este lugar estuvimos casi un día entero, aprovechamos para estar rodeados de cientos de camellos, con sus peculiares sonidos.

Llegada a Gouro

4. Llegada a Gouro por Joaquín Barrado


El día 27 de diciembre de 2011 llegamos a Gouro. Lo primero que te encuentras en un palmeral rodeado del macizo del Tibesti, donde el agua no está en un lago en el centro, sino que es agua subterránea. Nos estaba esperando una comitiva de recibimiento, puestos en fila para saludarnos uno a uno a todos los que llegábamos al pueblo. Los primeros en saludarnos eran los que mayor rango social y al final de todos estaba este grupo de niños.

En todo el municipio sólo tiene luz eléctrica la casa del subprefecto (el que manda), el resto de las casas no tienen luz eléctrica. Llegamos a la “casa” donde nos hospedábamos, era la casa de un ex diputado, que ahora es funcionario en la capital.

La casa era un terreno de unos 200m2, con un muro de adobe que rodea el terreno y en dos laterales hay 6 habitaciones, tres a cada lado, donde íbamos a hospedarnos. Las “habitaciones“que componen la casa son de 4x2 m, en las que hay una puerta (que no se cierra ni de noche ni de día) y una ventana. Dentro de la estancia sólo hay una alfombra que cubre el suelo, sobre la que ponía mi saco de dormir y dormía. Las comodidades “europeas” no han llegado todavía al pueblo de Gouro. Las medidas de la casa son similares en todos los sitios, es debido a que utilizan troncos de palmera y si fueran más anchos los troncos se doblarían. La ducha era un cubo de agua sacado del pozo entre cuatro paredes en el patio de la casa.

Es curioso que en el pueblo todo el mundo tiene teléfono móvil, y si hay una antena de teléfono. La gente cargaba sus teléfonos móviles con un cargador de coche y los teléfonos móviles son imitaciones de Nokia del gigante chino. Cuando estas en el fin del mundo, como parece este sitio, el poder comunicarte con tu familia con un teléfono móvil es toda una maravilla.

La población del sur, cristiana, con una profesión (enfermer@s y profesores) hablaban por lo general árabe, francés y algo de inglés, toda una verdadera sorpresa, ya que podía hablar con ellos en inglés.

Los días pasaban entre reuniones con los notables del pueblo, los agricultores, los profesores, en el ambulatorio,.. Realmente en Gouro estuvimos 3 días de los 17 que duró el viaje. Esto fue debido a que se tardaban 4 días en ir de la capital a Gouro y que la vuelta la hicimos pasando por otros pueblos y tardamos unos 7 días.

El primer día que estuve en Gouro me llevaron a ver unos huertos donde cultivan debajo de algunos palmerales. La verdad es que tienen un gran problema para cultivar, por dos razones: el avance de las dunas y la salinización de los suelos por la forma de regar. Mi trabajo consistía en hacer una valoración visual del lugar, ver que problemas tienen, que posibilidades hay de remediarlo y proponer la toma de medidas preventivas, siempre es mejor tomar las medidas antes de que ocurran los problemas irreversibles, para evitar que los problemas se hagan más graves.
El resto de los días en Gouro transcurrieron con tranquilidad, conociendo mucho mejor su forma de vivir, ya que vivía como uno de ellos. El pueblo tenía un poco de todo: tres colegios (donde las clases son en francés y dan todo tipo de materias), uno de ellos para musulmanes (donde sólo aprenden el Corán con un hombre que haya estado en la meca al menos una vez en su viva), tiene dos mezquitas, un ambulatorio, un mercadillo que son muchas habitaciones en la calle donde venden productos de china… y… cabras y camellos.

El funcionamiento del colegio es diferente a España, allí tienen clase de lunes a sábado y de 7:15 a 12:30h. La biblioteca no es muy extensa… se reduce a no más de 20 ejemplares. Es una pena que los niños no tengan acceso a poder leer un libro cuando quieran… sería algo de debería mejorarse… aunque es cierto que es más importante que los niños vayan a la escuela. En todo el municipio hay unos 400 niños escolarizados, de los cuales un 10% son niñas, cosa que llama la atención en un pueblo musulmán. Las niñas comparten aula con los niños, aunque en el patio luego se separan. Como dato curioso una niña que venía con nosotros desde la capital a Gouro, de 17 años, venía de vacaciones de navidad a su pueblo, ya que sus padres la habían enviado a la capital para que siguiera estudiando. Esto es un hito que inicia un proceso de cambio en la mentalidad de la etnia musulmana, dejando ver lo avanzados o el interés que tienen por evolucionar.

En cuanto a la sanidad decir que se ha llevado a cabo un curso de formación para formar como auxiliares de matrona a 16 mujeres del municipio para que puedan ayudar a otras mujeres en el parto, algo valorado muy positivamente por los notables del municipio.

Es una gente muy agradecida, sabía que nuestra presencia allí era para ayudarles y como anécdota decir que el último día uno de los agricultores que nos mostró su huerto nos trajo un racimo de plátanos de su propia cosecha en agradecimiento a que fuésemos a ver su huerto para tomar nota de la situación e intentar buscar solución a su problema, que es común al resto de agricultores.
Uno de los días que pasamos en Gouro estuvimos plantando en el patio del colegio unos árboles para que den sobra, ya que donde esá el colegio no hay árboles... fue todo un acontecimiento, la verdad es que parecía una inauguración mas que el simple hecho de plantar unos árboles y allí me mandaron plantar un árbol...

Viaje a Gouro



Blog “Inicio del viaje a Gouro”
por Joaquín Barrado Jiménez


Finalidad del viaje:

En el municipio de Gouro (El Chad) se producen dos fenómenos que dificultan la vida cotidiana de sus habitantes: la pérdida de zonas de cultivo por el avance de las dunas y la salinización de los suelos.

1. Preparación del viaje

El viaje comienza un 20 de Noviembre de 2011, desde Bilbao. La ONG Nazioarteko Elkartasuna -
Solidaridad Internacional ha contactado conmigo como licenciado en Medio Ambiente para que realice un estudio del medio natural y su relación con la sociedad que vive en el municipio de Gouro.

El pueblo de Gouro está en el norte del país, en pleno desierto del Sahara, en el corazón de África. El pueblo de 5.400 habitantes, en su mayoría nómadas, está en un oasis donde bajo sus pies hay un acuífero que abastece de agua. Aunque parezca raro no es un problema el agua, sino la forma de utilizarla.

El origen del problema es el avance de las dunas movidas por los vientos que vienen de Libia y Egipto, esto hace que las zonas fértiles que tienen vayan quedando cubiertas. Ya se que podéis pensar que las dunas siempre se han movido por allí, pero el problema es que cada vez sus zonas de cultivo son más escasas. Si a esto le añadimos que la forma de regar sus cultivos está favoreciendo la salinización de los suelos… tenemos el origen del problema que habíamos detectado: la desertización.

Para llegar a esta conclusión no es necesario ser un “Experto en Desertización” como dicen algunos (ya sabes que eres tú), sólo es necesario tener conocimientos de ciencias… La verdad es que la palabra experto… suena muy bien para los que no saben de un tema y quieren aparentar…. No se es un experto por haber leído dos libros… sólo es necesario tener interés en un tema para ver las aplicaciones que puede tener…
Después del pequeño inciso “un poco teórico del tema” voy a comentar como ha ocurrido el viaje desde que salgo de Bilbao hasta que regreso a Bilbao otra vez… Un consejo antes de viajar a un país como este: vacunaros de todo lo que sea obligatorio, aconsejable y recomendable, yo me puse 5 vacunas, que por cierto no son baratas… entre ellas la fiebre amarilla, el cólera, la hepatitis, el tifus y alguna más… es recomendable preparar esto con un mes de antelación. Y sí, la fiebre del camello es aconsejable!

2. Inicio del viaje:

El 22 de diciembre de 2011 sobre las 14:00 sale el avión dirección París, donde hago escala hacia D´Njamena, capital de El Chad. El viaje a París son dos horas y a D´Njamena son 5. En París se incorporaba al viaje Javier Nart, Cónsul Honorífico de la República Democrática del Chad, al que tengo que agradecer que durante todo el viaje se haya preocupado por que comiera “algo” de lo que nos ponían para comer… es un hombre de pocas palabras pero fue muy interesante que fuera al viaje, ya que el conocía muy bien el país, su cultura y la gente que vive allí.

Cuando llego a la capital por la noche lo primero que sorprende es que es un mini-aeropuerto… donde no salen más de 3 vuelos diarios… y sí, todos eran negros… ahora se lo que es sentirse diferente… jejeje. Lo primero que pensé cuando baje del avión y cogí mi maleta fue “¿y que hago yo aquí? Bueno… y otros muchos también pensaban esto desde España… pero debo decir que me fui al vieja con mucha ilusión, ya que es un viaje de cooperación, en el que el fin es ayudar a los demás… aunque yo pienso que no sólo es necesario irse hasta África para ayudar a otros que son de otro color al tuyo, se puede ayudar a los demás desde que te levantas por la mañana.


Llego a un hotel, que me aseguraron que iba a ser estupendo, pero creo que lo dejaremos… (si nos referimos a un hotel similar en España) hostal de 2 estrellas… aunque puedo decir que estaba muy limpio y el personal era muy amable.

En la capital estuve dos días, durante los cuales se organizaba el viaje de ida a Gouro. Ya que son 4 días de viaje en todoterreno, pero de estos detalles contaré más adelante. Para comer estos días en la capital íbamos de restaurante y no penséis que era barato por ser un país “pobre”; ya que los precios para los “blancos” era a nivel de Francia… te puedes hacer una idea de lo caro que era todo en la capital. Toda la capital estaba plagada de estas lagartijas, como en los episodios de los Simpson cuando Bart adopta dos huevos que son de reptiles y el final de episodio todo está plagado de ellos… era curioso verlos correr…

Lo más divertido de todo es que los idiomas oficiales son el árabe y el francés… idiomas que yo no hablo. En un principio esto no era un problema, según me comentó la directora de la ONG, ya que iba con un “coordinador” del viaje que hablaba francés y que me iba a traducir…. ejem…. no haré más declaraciones… os dejo a la imaginación….

La segunda noche antes de irme a la cama me enteré que habían decidido que nos levantábamos a las 5 de la mañana para aprovechar el día para el viaje a Gouro. Tengo que decir que me pasé el viaje en avión y por las noches antes de dormir leyendo un libro muy bueno “el secreto de los templarios” casi 750 pag algo que recomiendo para un viaje como este, hay mucho tiempo libre. En esta foto podemos ver su vida diaria, la cual se hace fuera de casa.
Comienza el viaje a Gouro


Suena el despertador a las 5, me levanto, me preparo,… se supone que vienen a las 5 y media a buscarnos…. Me dio tiempo a meterme en la cama a dormir otra vez… hasta las 6 y media no vinieron a buscarnos: primera lección: aquí todo es sin prisa… conocemos el ritmo caribeño, pero el africano no tiene nada que envidiarle (en el buen sentido)… todo es con muuuuucha tranquilidad. Este es uno de los dos todoterrenos que iban en la caravana del viaje, donde iba el material, equipaje y medicinas que llevábamos a Gouro. El viaje a Gouro dura 4 días, se hace por el desierto y dormía en el suelo con mi saco de dormir, donde paraba el coche dormíamos. La verdad es que ver las estrellas en el desierto en una noche sin luna es muy interesante.


Desde que salimos de la capital el primer día, había carretera, después cada vez la carretera era peor, luego un camino y luego era sólo desierto. En una de las miles de paradas que hicimos a los largo del viaje, si de la capital a Gouro habías 1.200km parábamos cada 50 km…. Como iba diciendo, en una de las paradas que hicimos estaban sacando agua de un pozo con unos camellos, la verdad es que la foto es impresionante. En esta foto aparece un general del ejército que nos acompañaba, era el jefe de la policía del país y el motivo de que nos acompañara es porque el tiene su origen en Gouro, el pueblo donde íbamos a lleva a cabo el proyecto. Aquí el agua estaba a uno 10 metros de profundidad.

Los camellos eran los que tiraban para sacar el agua y poder dar de beber a los animales que llevaban, como cabras, camellos y vacas.
Cuando llegábamos a un sitio donde íbamos a parar para pasar la noche, sobre las 5 y media de la tarde, generalmente al anochecer. Como el grupo de personas que formábamos la caravana del viaje, 15 personas y la mayoría musulmanes, se paraba para que rezaran, los musulmanes rezan mirando a la meca cuando el sol desaparece. Después hacíamos un fuego, preparaban te “chino”, no penséis que aquí algo es original del país, China ha desembarcado en el país y la mayoría de los productos son chinos. Después preparaban algo para cenar… generalmente cenábamos una especie de espaguetis tamaño fideos y con algo de carne de cabra y un preparado de pollo buenísimo: era como hilitos de pollo asado y seco, estaba muy sabroso y duraba para todo el viaje. El agua que tomábamos era toda embotellada, ya que no es agua potable “para europeos”…
El horario de vida hasta la vuelta a la capital era: levantarte a las 5 o 5 y media, hora en la que amanece y comienzan los rezos musulmanes hasta las 7 de la tarde que cenaba y a las 7 y media en la cama, ya que no hay luz solar y ellos no tienen luz eléctrica en los pueblecitos que están lejos de la capital o ciudades grandes. Y sí todas las navidades así. Es el primer año que sacrifico las navidades por los demás, pero que sepáis que se hace de buena gana, si ves que tiene un fin que pueda ayudar a los demás.

El día 26 de diciembre por la noche nos quedamos a dormir en un oasis deshabitad que hay a 5 km de Gouro, ya que en este país son muy “supesticiosos” o correctos y la entrada en ciudades o pueblos hay que hacerlo de día, no debe hacerse por la noche, “ya que no sabes que puedes encontrarte…” En este caso era para que nos hicieran un recibimiento la mayoría de las personas del municipio. Pienso igual que vosotros… jejeje.
Joaquín Barrado

"Solamente se puede amar aquello que se ha sufrido"

Agrada el modo en el que Javier Nart trata a sus gentes del Chad: la forma en la que habla con ellos; la atención con la que les escucha; y, sobre todo, el cariño con el que toma el cazo metálico para beber el agua fresca recién recogida de los subsuelos del desierto. Debe ser por ese cariño por lo que se ha ganado el respeto con el que le tratan. Conversador entre conversadores; sus conocimientos de la zona, su experiencia y su capacidad de oratoria son tales que hay momentos en los que es imposible seguirle.

Todos conocíamos al Javier Nart abogado, corresponsal de guerra y tertuliano. Pero lo que muy pocos sabíamos es que en 1977 un jovencísimo Javier llega al Chad para terminar alistado en el FROLINAT (Frente para la Liberación Nacional del Tchad). En agosto de 2009 ha regresado, una vez más, para hacer de mediador y posibilitar, así, las relaciones entre la Asociación Awornga de Gouro y la ONG vasca Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional. Objetivo: impulsar la educación de los más pequeños y estrechar lazos en la lucha contra la desertificación.

Javier Nart pisa por primera vez el norte del Chad en 1977, ¿qué le mueve hasta allí?
Entonces yo era responsable de Relaciones Internacionales del Partido Socialista Popular; y la lucha del Frente de Liberación Nacional del Chad (FROLINAT) la entendí como una faceta muy importante de un proceso de lucha por la libertad que únicamente era asumido por Occidente si la guerrilla luchaba contra las potencias coloniales (Portugal, Rodesia), pero no contra los gobiernos pseudo-independientes, esto es, el neocolonialismo.

En realidad fue un espejismo. El FROLINAT desarrollaba una lucha desde la realidad social chadiana. Es decir, una contestación tribal que no podía sobrepasar esos límites. Se ganó la guerra pero se perdió la paz.

¿Cómo te reciben y cómo te ven? Porque imagino que ver a un blanco por Moussoro, Gouro o Bardai en 1977...
Estoy muy satisfecho de haber pasado la frontera de la piel, de la raza. Y de que mis compatriotas chadianos me reciban como tal: como a un compañero. Y más satisfacción me da el hecho de que lo entiendan de igual manera aquellos a los que tuve por enemigos en las guerras. A día de hoy tengo amigos que fueron mis enemigos y sigo manteniendo a los que ya eran amigos desde antes.



¿Cuál era la situación de esa zona del país en aquellos años y por qué luchabais?
Era un país que no había cambiado en mil años. No había habido cambios ni en las costubres ni en la forma básica de vida, que era el nomadismo y la escasa agricultura. La lucha tenía como fin acabar con el poder opresivo del gobierno impuesto por Francia. Con el error fundamental de que no se realizó ni un sólo cambio en la estructura y el comportamiento de las áreas liberadas por la guerrilla. Ése fue el principal y decisivo factor de nuestro fracaso.


¿Ha cambiado en algo la situación sociopolítica en estos 30 años?
Aunque parezca que no, las cosas cambian en 30 años. Por un lado, Chad ha encontrado petróleo. Por otro, se mantienen todos los factores de desestructuración nacional. Me refiero a que sigue siendo una nación artificial, como todas las de África.

La sociedad chadiana se ha ido adaptando a la utilización de avances técnicos pero no por ello altera las pautas y los ritmos de su conducta ancestral. Tras la apariencia de modernidad existe una realidad tradicional. No ha habido revolución agraria, ni revolución industrial. En consecuencia, no ha habido transformación cultural.

¿Qué significa para Javier ser Cónsul de la República del Chad en España?
Hacer lo que pueda por un país del que me considero parte.

¿En qué medida está afectando el proceso de desertificación en el norte del Chad y, más en concreto, en Gouro?
Conocí por primera vez Gouro en 1977. Aquel Gouro era un oasis espléndido. Un bosque denso de palmeras donde existían pozas de agua, fuentes y huertos. Gouro era una localidad viva, no el Gouro al que viajamos el pasado mes de agosto en el que quedaban jirones de palmeras, restos miserables de huertos y escasa agua. Gouro está siendo estrangulado por los vientos de arena y la sequía. Gouro es un ejemplo pavoroso del cambio climático.


¿Cuáles van a ser las consecuencias?
Que nos vamos a encontrar ante "un Darfur" del océano Atlántico al mar Rojo. La desertificación no es un problema de sensibilidad ecológica. Es una amenaza directa a la vida de millones de personas que se ven y se verán obligadas a desplazarse hacia el sur, a invadir otros oasis, otros pozos, otros pastos. Y, en consecuencia, a luchar, matar y morir por ellos.

Se trata de un problema básico de seguridad para Europa, ya que somos su vecindad próxima, su salvación. Más allá de la filantropía es necesaria una respuesta inteligente: evitar que nos reviente África ante nuestros ojos, evitar que se produzcan desplazamientos masivos de población que terminarán presionando la frontera europea.

¿Qué podemos hacer o que responsabilidades se nos suponen a los países "desarrollados"? Y, por otro lado, ¿qué podemos hacer como individuos?, ¿cuál puede ser ese grano de arena que aportemos cada uno?
Como individuos podemos clamar para que nuestros gobiernos despierten de su modorra. No se trata de enviar ONG´s o tropas de interposición una vez se haya producido la tragedia. La cuestión es hacer frente al problema en toda su magnitud antes. Es preciso facilitar medios a la población local para que puedan encontrar respuesta a sus preguntas: educación, sanidad, agricultura o pastoreo.

Además de la desertificación, las gentes de Gouro se enfrentan a una vida llena de dificultades, ¿por dónde empezarías? Y, ¿qué solución plantearías en el largo plazo?
Es preciso impedir la muerte y propiciar la vida. Esto significa sanidad básica. Es decir; comadronas, enfermeros, sanitarios locales que deben y puedan quedarse en un lugar que es extremadamente inhóspito.

También hay que adaptar la educación a las condiciones del lugar. Carece de sentido que los niños aprendan raíces cuadradas o exquisiteces abstractas de física y química cuando de lo que precisan son de conocimientos sobre instalaciones de pozos negros, contaminación del agua, utilización de riego. Es decir, tecnología que corresponda a su vida: sanidad, agricultura y pastoreo.

En cuanto al desarrollo, necesitan medios locales para hacer frente a la desertificacíón, al viento de arena. Se llevan a cabo muchos proyectos con tecnología punta en cuyas inauguraciones se hacen preciosas fotografías pero que finalmente se abandonan por imposibilidad económica. Hace falta apoyo exterior en proyectos definidos y dirigidos por la población local, aunque el control de los gastos lo lleve el contribuyente europeo. La ayuda exterior solo es operativa cuando existe una responsabilidad en cuanto a los beneficios.


¿Por qué es tan relevante que un niño de Gouro vaya a la escuela?
Porque la escuela es la capacitación para la vida. Pero insistiría en que se trata de una capacitación que atienda a sus necesidades. Es un inmenso error ofrecer la misma enseñanza en lugares donde lo que se precisa son conocimientos adaptados a las necesidades directas y básicas. Eso no significa condenarlos a su presente sino facilitarles un presente mejor. Posteriormente, y en un segundo periodo escolar, se les puede facilitar otra formación a aquellos que deseen una enseñanza superior.

¿Cómo es posible que tratándose de una socidad musulmana luchen para que la escuela salga a flote y sus hijos no se vean obligados a acudir a las madrazas o escuelas coránicas?
Porque por encima de la incomprensión occidental y del reduccionismo que supone nuestra propia ignorancia de esas gentes y de sus vidas, se encuentra la "realidad real". Los padres son conscientes de que el conocimiento significa progreso y que es la escuela moderna la que da esos medios. Aunque llevan a cabo una práctica religiosa islámica se trata de un islamismo extremadamente abierto en el que el fundamentalismo no ha tenido ningún éxito.

Lo primero que les preocupa a los hombres de Gouro son sus mujeres, que éstas no fallezcan a la hora de dar a luz.
Porque esos hombres para los que la mujer tiene un papel secundario son conscientes de que su comunidad se fundamenta en la vida de sus mujeres, que son las que dan vida a través de los hijos. La muerte de sus mujeres en el parto es la muerte de su propia sociedad. Por eso nos pedían que formaramos comadronas.

Para ello, no necesitan ningún Ministerio de Igualdad sino simplemente constatar que cuantas más mujeres mueran en el parto menos posibilidades tendrá Gouro de sobrevivir. Es zoología no cultura.

El hombre y la mujer viven en espacios separados...
La relación entre hombres y mujeres sorprende a un occidental. Son dos mundos distintos donde la intercomunicación es escasa. Por un lado, existe un espacio de hombres que es el de los adultos y el de los niños tras la circuncisión. Por otro lado, está el espacio de las mujeres que son ellas, las niñas y los niños antes de ser circuncidados.

La mujer es respetada y se hace respetar porque es extraordinariamente brava, en muchas ocasiones más que los hombres. Al ser musulmanes la mujer es considerada inferior pero no existe el sometimiento. En el Sahara el valor del individuo frente a la naturaleza acrecienta la independencia de la mujer.

¿Cómo es la relación del hombre y la mujer dentro del matrimonio?
Hay afecto y respeto entre ambos. Existe cierta autoridad por parte del marido y también una mayor indepencia de la mujer en comparación con otros ámbitos de la sociedad islámica.

Y, ¿cómo es la relación entre padres e hijos?
El padre tiene una relación más directa con el hijo desde su mayoría de edad o circuncisión. Hasta entonces su vida se da en el ámbito materno. La hija pertenece al ámbito de la mujer. Ellas se encuentran bajo la autoridad-protección del varón, ya sea por padre, esposo, hermano mayor o tío paterno.
Hiciste de mediador entre las gentes de Chad y de Gouro y la ONG Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional. ¿Qué balance harías de los resultados obtenidos en la expedición que tuvo lugar el pasado agosto?
Creo que el balance fue espléndido. Los miembros de Solidaridad Internacional vieron y tocaron directamente lo que en cien explicaciones hubiera sido inútil. La ciencia, el conocimiento, es importante pero no hay ciencia sin experiencia.

Tú, que habías estado en ese terreno en situaciones muy delicadas, ibas "al mando" de otras 8 personas que jamás habían estado allí y que ni siquiera imaginaban lo que era aquello, ¿qué es lo que más temías antes de partir?
Escaso "mando" tenía... Lo que sí tenía era lógica preocupación por los efectos que la extrema dureza del viaje tendría en la salud y en la convivencia de la expedición.

Dejamos compañeros enfermos por el camino, que recuperamos después, y mantuvimos una relación entre nosotros que inmediatamente pasaron de formales a espléndidas. Cuando después de un viaje tan duro se sigue hablando bien de los compañeros, significa que todo fue bien. En este caso, mejor que bien.

¿Qué se siente al reencontrarse con viejos amigos del 77?
Una contradictoria sensación de alegría por verlos y de desesperanza por encontrarlos en el estado en el que están. Recordar tantos amigos muertos...Tanto sufrimiento para nada o casi nada... La mejor definición de la situación fue un encargo que hace años me hizo un comandante guerrillero, cuando me pidió que le enviara un libro desde España. Se titulaba Las esperanzas perdidas. Al mes de recibirlo lo mataron en combate.


En una entrevista afirmaste que para ti el lugar más especial del mundo era el Tibesti, al norte del Chad... ¿Qué es lo que ha hecho de esa zona un lugar tan especial?
Fue el primer lugar que pisé en territorio chadiano acompañado por la guerrilla. Todo ello, mientras por tierra nos seguía el ejército chadiano y por aire la aviación francesa. Un líder de Al Fatah me dijo en una ocasión que "solamente se puede amar aquello que se ha sufrido". Pues eso.

No dormirás en el suelo cuando viajas al norte del Chad...
No hay otro lugar. Retiras las piedras, aplanas el terreno y si hay arena ya es un lujo. Al levantarte examinas con atención todo a tu alrededor y revisas tus zapatos. No sea que alguna serpiente haya compartido tu calor o algún escorpión haya entrado en esa "cavidad protectora" que es tu calzado. Pero francamente...Es más el ruido que las nueces. En 35 años las picaduras siempre las han recibido otros.
Artículo publicado por Michael Bernard Kwesi Darkoh para la Unidad de Investigación Climática de la Escuela de Ciencias Ambientales, dependiente de la Facultad de Ciencias de la University of East Anglia de Reino Unido. Michael Bernard Kwesi Darkoh es una autoridad líder en cuestiones de la desertificación. Es profesor de Geografía de la Universidad Kenyatta.

-------------------------------------------------------------------------------------------------






En la última década más o menos, 25 países de África se han enfrentado a la escasez de alimentos drástica como consecuencia de la prolongada sequía.

La reducción de la capacidad para la producción de alimentos ha traído una población de más de 200 millones de personas al borde de la calamidad. Algunos han muerto de hambre y, entre los supervivientes, especialmente los niños y los jóvenes, muchos de ellos padecen problemas de salud para el resto de sus vidas.

La comunidad internacional se unió en la ayuda de emergencia, tanto desde el punto de vista de suministro de alimentos como de asistencia técnica en la rehabilitación de víctimas de la sequía. Sin embargo, se espera que continúe el riesgo de sequias en África. Éste no puede desaparecer por un caso de ayuda de emergencia masiva. Se debe desarrollar una estrategia a largo plazo para velar por el desarrollo sostenible de estas regiones pobres.

Las sequías y las hambrunas que han asolado África en el pasado, así como los desastres naturales, no se dan simplemente por la falta de lluvias. Son resultado del largo deterioro en la capacidad de África para alimentarse a sí misma y provocado, en gran medida, por los errores y la mala gestión, tanto dentro como fuera del continente.
Como Lloyd Timberlake dice en su libro África en crisis, "África ha tomado demasiado de su tierra y ha dejado al descubierto sus cuentas ambientales. El resultado ha sido la quiebra del medioambiente".


Lo que Timberlake denomina "quiebra del medio ambiente" se ha producido como resultado de un proceso de degradación de la tierra mediante el cual el potencial biológico del contienente y su capacidad para apoyar a las poblaciones se ve gravemente disminuida. La desertificación es el termino que recientemente se ha dado a este proceso.

Sus causas principales son la sequía, la desecación o aridez y las actividades humanas. La sequía es la falta de lluvia prolongada. Su duración suele ser corta, de uno a dos años. En términos ecológicos, se trata de un periodo seco de un ecosistema que, a menudo, se recupera rápidamente una vez que la lluvia regresa. La desecación, sin embargo, es un proceso de desertificación resultante de un período de seca que dura décadas. Las actividades humanas son el cultivo excesivo, sobrepastoreo, la deforestación, las prácticas deficientes de riego y cualquier otro uso inapropiado de la tierra y la gestión humana de los ecosistemas.































"Vivir en el desierto es infinitamente más duro de lo que había imaginado"

No pudo llegar a Gouro por un problema estomacal. Sin embargo, si hay algún miembro
de la expedición que vivió en sus propias carnes la dureza del desierto, ése fue el Concejal del Ayuntamiento de Erandio, David Herrero.

Él mismo sufrió el aislamiento de una población que, en caso de enfermar o tener algún inconveniente a la hora de dar a luz, puede tardar, con suerte, más de un día en llegar a Faya, capital de la parte norte del Chad. Todo esto suponiendo que cuenten con un vehículo.

Por ello, David Herrero sabe que se quiere involucrar a fondo para ayudar a una población que no tiene a quién pedirle ayuda. Y a la que, además, el proceso de desertificación, generado tanto por el cambio climático como por la acción del hombre, le está obligando a emigrar como único modo de asegurar su supervivencia.



Cómo te adhieres a este proyecto y, sobre todo, en qué piensas para decidir viajar al norte del Chad.
Conocí a la ONG Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional a través de Carmen Díaz, compañera en el Ayuntamiento de Erandio. Desde el comienzo, las relaciones con el equipo que conduce la ONG han sido muy gratificantes. Además, personalmente estoy muy interesado en el mundo de la cooperación. Cuando conocimos la existencia de este proyecto decidimos poner en contacto al concejal de cooperación de este municipio con el equipo de Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional. Finalmente, el Ayuntamiento de Erandio contribuyó a la financiación y yo fui invitado por la ONG a viajar con ellos para conocer la problemática in situ.

No fue difícil tomar la decisión de viajar hasta allí. Como he citado anteriormente me interesa mucho el mundo de la cooperación y desde el principio lo entendí como una oportunidad única para conocer la realidad política, social y étnica de aquel país y, sobre todo, comprobar las condiciones de vida de sus gentes.

¿Cómo imaginabas que iba a ser aquello antes de la partida?
Cualquiera de nosotros, a través de los medios de comunicación a los que tenemos acceso, nos podemos hacer una idea, al menos superficial, de las condiciones de vida de países como el Chad. Lo cierto es que una vez que uno pone los pies en aquella tierra se da cuenta de que vivir allí es infinitamente más duro de lo que previamente había imaginado.

¿Con qué te encuentras?
Con la Pobreza en el significado más amplio de la palabra. Y con gente que no tiene ningún tipo de oportunidad por el mero hecho de haber nacido allí. Gente que, a su vez, sale adelante y lucha por sobrevivir.


Como concejal de Erandio en un partido de la oposición, ¿cómo planteas el proyecto y qué reacciones genera?
Este tipo de proyectos generan unión en todos los grupos políticos. Son proyectos de municipio y prueba de ello es que se ha llevado a cabo con la participación de todos los partidos, aunque en otros ámbitos estemos enfrentados.

¿Crees que están satisfechos con los resultados obtenidos?
Estoy seguro de ello. Creo que todos debemos estarlo. La Junta de Gobierno, los grupos en la oposición y todos los erandiotarras que, al fin y al cabo, son los que en realidad han financiado el proyecto. La idea de que un municipio obrero como Erandio destine parte de sus recursos a financiar proyectos para mejorar, en la medida de sus modestas posibilidades, las condiciones de vida de un pueblo como Gouro tiene mucho de pedagógico. Nosotros, la gente humilde del primer mundo podemos ayudar a salir adelante a la gente humilde del tercer mundo. ¿Quién mejor que nosotros?


¿Están concienciados los Ayuntamientos de la parte que les toca en lo que a la cooperación internacional se refiere?
Es difícil generalizar. La cooperación internacional descentralizada ha cobrado mucha importancia en los últimos años y eso hay que reseñarlo. Hay muchos ayuntamientos que destinan el 0,7% de sus presupuestos a este tema y algunos más. Pero es cierto que muchos otros no llegan. El grado de concienciación es muy heterogéneo.


Sé que estás muy ilusionado por trabajar en este proyecto y que Gouro no se quede en el olvido. ¿Cuál es tu labor a partir de ahora?
Mi labor es estar a disposición de Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional y del Ayuntamiento para loq ue pueda ser útil. Me encantará poder estar pendiente del proyecto y verlo evolucionar para que, finalmente, con los resultados obtenidos podamos ayudar a la gente de Gouro. Haré todo lo que esté en mi mano para que Gouro no quede en el olvido.


Debido al problema de estómago que viviste, pasaste varios días en Faya, la capital de la región Borkou-Ennedi-Tibesti (BET), al norte del Chad. ¿Cómo es la capital de la región?
Es cierto, tuve que pasar varios días en Faya recuperándome del estómago. Sinceramente, lo que me viene a la cabeza cuando pienso en aquellos días es el calor. Un calor asfixiante del que uno trataba, sin éxito, de refugiarse. Me parecía increible la fortaleza y el ritmo de vida que llevaban las gentes del lugar con temperaturas que rondaban los cincuenta grados y que suponían que cada paso que yo daba supusiera un esfuerzo inaudito.

Faya se encuentra ubicada en un oasis en mitad del desierto y es, además de la capital, la ciudad más grande de la región Borkou-Ennedi-Tibesti. Sin embargo, los servicios con los que cuenta son escasos. Por ejemplo, existe una consulta médica pero la carencia de recursos es tal que no creo que allí se pueda hacer mucho más que ofrecer ciertos consejos elementales. Por suerte, en la ciudad existe un cuartel militar francés, donde me consta que también se atienden las necesidades médicas de los habitantes de Faya. Por lo demás, la ciudad está muy viva, en comparación con el resto de poblaciones que nos encontramos en el trayecto, y existe bastante comercio, sobre todo de dátiles.

En una frase, ¿qué es para David Herrero el desierto del Sáhara?
Un territorio tan atrayente como peligroso, cuyos habitantes son héroes con una fortaleza y una dignidad asombrosas.


¿Cuáles crees que son las prioridades de la población?, ¿con qué se debería empezar?
Creo que las prioridades tienen que ver con cubrir las necesidades básicas. En Gouro, por ejemplo, cada vez es más complicado acceder al agua de los pozos que es, al fin y al cabo, la que garantiza la supervivencia de su agricultura. Esta situación podría paliarse, por un lado, con conocimientos y, por otro, poniendo a su disposición los medios técnicos adecuados. Diría que es la pescadilla que se muerde la cola, ya que si en la escuela no hay suficientes profesores es, entre otras cosas, por la inexistencia de infraestructuras que conecten el pueblo con núcleos más grandes de población. Y así va sucediendo con todo. Se trata de dar pequeños pasos que vayan posibilitando un desarrollo paulatino.

Una vivencia o imagen que no podrás olvidar...
La imagen de un hombre y su hija pequeña trabajando en el pastoreo de camellos, en mitad del desierto, a 50 grados de temperatura y cientos de kilómetros de la civilización.

"El desierto está vivo y sus gentes no se rinden"

Nerea Teruelo Calvo es Concejala de Salud, Cooperación e Inmigración en el Ayuntamiento de Basauri y, el pasado julio, no dudó un instante en viajar al norte del Chad para comprobar in situ cómo afrontan el día a día los hombres y mujeres que viven en el desierto.

El 25 de julio partió desde Bilbao a N´Djamena en una expedición organizada por Nazioarteko Elkartasuna- Solidaridad Internacional con el apoyo del Ayuntamiento de Basauri, entre otras instituciones. Desde que salió de la capital del Chad hasta que llegó a Gouro, población al norte del Chad perteneciente a la región de Borkou Ennedi Tibesti (BET), durmió, al igual que a la vuelta del trayecto, en pleno desierto del Sáhara sin más habitación que un cielo lleno de estrellas y una luna que fue de creciente a llena.

En el trayecto fue testigo de la dureza de la vida del desierto: calor, sed, todoterrenos encallados en la arena… Y en Gouro, objetivo de la expedición, comprobó los problemas de aislamiento, desertificación, salud, educación y agricultura que sufre la población y a los que, si no se les pone freno, podrían significar la desaparición de la población al verse obligada ésta a emigrar para intentar mejorar sus condiciones de vida.


¿Qué hace una concejala de Basauri en Gouro?
A pesar de toda la preparación del viaje y de lo que yo había podido leer sobre Chad, hasta que no llegue a Gouro no supe que iba a hacer allí. Tras superar mi miedo a volar y, sobre todo, a saber hasta dónde podía llegar en una situación para mí desconocida, me di cuenta de que había que estar allí para dar respuesta a esa pregunta. Conocer de primera mano una deuda histórica que los países desarrollados tenemos con África.


Como cargo público, ¿con qué te has encontrado? ¿Y personalmente?
Como cargo público me he encontrado con una realidad a la que es complicado dar solución. Con una sociedad organizada a su manera y sin instituciones que les apoyen o den cobertura a sus necesidades. En este caso hablamos de Gouro, pero podríamos hablar de toda África.

Los concejales estamos acostumbrados a que nuestros ciudadanos que, son los que nos han puesto en el cargo, nos exijan, critiquen y se enfaden, a veces con razón y otras no. Lo que pude sentir en aquel rincón olvidado de África es que sus habitantes no tenían a quién quejarse, no tenían más que sus propias fuerzas para sobrevivir.

En el ámbito personal es complicado explicar todos los sentimientos y pensamientos que tuve durante el tiempo que estuve en Chad. Lo que recuerdo, y que además es lo que me sigue emocionando, es la mirada de los niños y niñas y la dignidad de los hombres y mujeres que, sin nada, nada te pedían y todo te lo daban. Es una experiencia que no voy a poder olvidar.


¿Qué objetivos desearías que se cumplieran con este proyecto?
El fundamental es que todos los que iniciamos este proyecto no nos olvidemos de él. Si esto se cumple, el resto de los objetivos vendrán solos: la matrona, los maestros, la mejora de la producción agrícola. La responsabilidad de que el proyecto se sostenga es de todos y cada uno de los que estuvimos allí. Todo se hará realidad si no dejamos que se quede en un recuerdo.



¿Qué papel desempeñan los Ayuntamientos en lo que a la cooperación internacional se refiere?
En estos momentos, y después de casi dos años y medio en el cargo, creo que los Ayuntamientos no desempeñamos un papel digno. La gran mayoría de las administraciones locales otorgan subvenciones porque queda muy bien ante la opinión pública. Su compromiso se limita a dar dinero. Además, la mayoría de los consistorios no tienen concejalía de cooperación al desarrollo y las subvenciones las otorgan desde cultura o juventud.

No nos damos cuenta de que si no hay un compromiso con estos países el problema será otro. Si allí no se puede vivir tendrán que venir aquí y tendremos que dar respuesta a un problema mayor.


Como concejala de cooperación, ¿qué le pides a una ONG?, ¿Qué carencias aprecias en el trabajo de las ONG´s con las instituciones locales?
Como concejala novata, y que además desconocía totalmente el mundo de la cooperación, les pediría más cercanía con los Ayuntamientos. Cada año, cuando aprobamos las subvenciones,llegan al despacho montones de proyectos a los que tienes que dar salida. El dinero es escaso y las decisiones se complican: que si África, que si Asia, que si Latinoamérica…

A los políticos nos faltan, en general, más conocimientos sobre cooperación y nos sobra mucho sentimentalismo. Por otro lado, las ONG´s tienen abiertos muchos frentes y quieren llegar a muchos sitios. Nos bombardean a proyectos y los Ayuntamientos no podemos resolver solos el problema. Deberíamos centrarnos en un par de proyectos a largo plazo y asentar cierto bienestar en ese lugar. Es decir, que seamos conscientes de que nuestro esfuerzo es una realidad y no un parcheo.


¿Cómo consigues en tu día a día darle la relevancia que se merece al área de cooperación?
Complicada tarea, te lo aseguro… Y, sobre todo, con la que está cayendo con la crisis… Intentar explicar a unos ciudadanos, de los cuales muchos no llegan a fin de mes, que dedicas cierta cantidad a gente de fuera… Por eso tratamos de relacionar los temas de cooperación con los de inmigración. Tratamos de hacer entender que esas personas vienen de fuera porque no tienen otra opción e intentamos que desaparezcan prejuicios que se tienen sobre ellos. Tratamos de hacerles entender que son nuevos vecinos y vecinas.


¿Qué ha sido lo más duro que has visto o has vivido en el Chad?
No te voy a decir que mi vida haya sido a puro lujo, porque no ha sido así… Vengo de familia obrera y siempre ha habido momentos más o menos duros. Pero nada que ver con lo que he visto en Chad… Ni siquiera hay pobreza, porque para que haya pobreza tiene que haber riqueza y allí eso no existe. Nunca he visto a nadie vivir con nada y estar siempre sonriente. Esto es lo más duro. No consigues comprender esa felicidad.


¿Cuál es el factor que más dificulta el futuro de los pueblos del desierto?
Que a nadie le interesa. Todos conocemos el conflicto de los territorios ocupados del Sáhara. Los recursos se destinan a aquello que se ve más, que se oye más. Pero el desierto es mucho más… A veces se piensa que como el desierto está muerto para qué preocuparse. Pero doy fe de que el desierto está muy vivo, que se queja, sufre y sus gentes no se rinden y tratan de sobrevivir. Sólo quieren que se les escuche.


Como concejala y como mujer, ¿cuál ha sido tu percepción sobre el papel de la mujer en el norte del Chad?
Sería incapaz de vivir allí. Soy demasiado independiente como para asumir ciertas costumbres. Cuando llegas te parece que el papel de la mujer es de sometimiento total al hombre. Sin embargo, cuando conversas con éstos te das cuenta de que no es así. Su papel no es público. Es decir, no participan de las decisiones sociales. El hombre y la mujer comparten un espacio físico pero sus vidas no se cruzan más allá de la pura reproducción. Es complicado entenderlo y, por tanto, explicarlo.